En Nación aseguran que la posibilidad “está en evaluación” dentro del operativo para recibir a la Selección, “con el resultado que sea”. El antecedente inmediato es Qatar 2022, cuando Alberto Fernández decretó feriado nacional dos días después de la final, en coincidencia con la llegada del plantel al país.
El Gobierno evalúa declarar asueto o feriado para después de la final del Mundial entre Argentina y España. En Nación aseguran que la posibilidad “está en evaluación” y la vinculan con los preparativos del operativo de recibimiento de los jugadores de la Selección argentina, “con el resultado que sea”.
El Ejecutivo trabaja sobre distintos escenarios de llegada, traslado y seguridad, aunque todavía espera una definición del plantel y de la AFA. En despachos oficiales sostienen que la medida administrativa dependerá de la fecha de regreso, del lugar de arribo y del esquema de celebración que finalmente acepten los jugadores.
La Casa Rosada mira como antecedente directo lo que ocurrió después del Mundial de Qatar 2022. En aquel caso, la Argentina ganó la final el domingo 18 de diciembre y el gobierno de Alberto Fernández declaró feriado nacional para el martes 20, dos días después, en coincidencia con el regreso de la Selección al país y los festejos previstos con los hinchas.
En Balcarce 50 remarcan que esa experiencia funciona como referencia, pero no como molde cerrado. El Decreto 842/2022 declaró feriado nacional para que el pueblo argentino pudiera festejar con la Selección el título obtenido en Qatar, instruyó a los organismos a sostener servicios esenciales y exceptuó a bancos, entidades financieras y AFIP, que debieron prestar servicios hasta las 12.
El Gobierno todavía no definió si, en caso de avanzar, utilizaría la figura de feriado nacional o un asueto administrativo. La diferencia no es menor: el feriado alcanza de manera más amplia a la actividad pública y privada, mientras que el asueto puede limitarse a la administración pública nacional o a determinados organismos.
El Ejecutivo activó contactos con la Ciudad de Buenos Aires para coordinar un eventual operativo de recibimiento. En Nación trabajan sobre la posibilidad de una celebración en Plaza de Mayo o en las inmediaciones de la Casa Rosada, pero remarcan que todo dependerá de la decisión de los jugadores.
La Casa Rosada también deberá coordinar el movimiento en aeropuertos a través de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Todavía no está definido si el plantel llegará por Ezeiza o por Aeroparque, una variable central para ordenar cortes, corredores de circulación, puntos de concentración y traslados.
En Balcarce 50 explican que, si la delegación llega por Ezeiza o atraviesa municipios del conurbano, será necesaria una coordinación con la Policía bonaerense. En la provincia de Buenos Aires aseguran que todavía no fueron contactados formalmente, pero remarcan que pondrán “todo a disposición”, como ocurrió en el recibimiento de 2022.
El Gobierno también incorporó a la Secretaría de Inteligencia de Estado al análisis de escenarios. La SIDE participa de la preparación preventiva del operativo, con foco en posibles concentraciones masivas, riesgos de desborde, puntos sensibles y coordinación entre jurisdicciones.
El Ejecutivo sostiene que aún debe resolver cómo formalizará el ofrecimiento a la Selección. “No está previsto enviar una carta. Se está definiendo”, expresan en Nación sobre el contacto con la AFA, en un contexto atravesado por la mala relación entre el oficialismo y Claudio “Chiqui” Tapia.
La Casa Rosada mantiene tensiones con la conducción de la AFA por la causa de ARCA y por los intentos oficiales de avanzar con controles y veedores sobre la asociación. En el Gobierno reconocen que no hay canales fluidos con Tapia, pero buscan separar esa disputa del operativo de seguridad y del eventual recibimiento.
Aseguran que Milei mantiene la decisión de poner a disposición la Casa Rosada si los jugadores quieren saludar desde el balcón. La instrucción política es que, en ese caso, la sede quede vacía de funcionarios y con presencia exclusiva del personal de Casa Militar.
El Gobierno quiere evitar que la escena sea leída como una apropiación política del recorrido de la Selección. Milei ya sostuvo que no habrá figuras políticas en la foto y que el festejo, si se concreta, debe quedar en manos del plantel y de los hinchas.
El Ejecutivo sabe que el eventual asueto o feriado también tendrá impacto sobre la agenda de gestión. La semana posterior a la final coincide con el intento oficial de retomar la actividad legislativa después del receso, con proyectos como Inocencia Fiscal, la reforma del Banco Central, Zona Fría, reforma electoral y Propiedad Privada en carpeta.
La Casa Rosada quiere llegar a la final con los escenarios preparados, pero sin anticipar una decisión administrativa antes de conocer el resultado deportivo, la fecha de regreso y la voluntad del plantel. Por ahora, la definición oficial es una sola: el asueto o feriado “está en evaluación” y será parte del diseño más amplio para ordenar la vuelta de la Selección al país.





