Las autoridades sanitarias siguen la pista de personas que desembarcaron del barco desde abril. Investigan posibles contagios en distintos países y analizan si hubo transmisión entre humanos.
Las autoridades sanitarias de distintos países intensificaron este jueves el rastreo de pasajeros que descendieron del crucero MV Hondius antes de que se confirmara oficialmente el brote de hantavirus a bordo.
El seguimiento ya involucra a organismos de al menos cuatro continentes y apunta tanto a viajeros como a personas que pudieron haber tenido contacto estrecho con ellos en las últimas semanas.
La situación genera preocupación internacional mientras el barco continúa navegando hacia las Islas Canarias con más de 140 personas todavía a bordo.
Decenas de pasajeros bajaron del barco antes de la alerta sanitaria
Según confirmaron el operador Oceanwide Expeditions y autoridades de Países Bajos, el 24 de abril unas 30 personas desembarcaron en la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, antes de que se confirmara el primer caso positivo de hantavirus.
El Ministerio de Exteriores neerlandés incluso elevó esa cifra a cerca de 40 pasajeros.
Entre quienes abandonaron el barco se encontraba una pareja holandesa vinculada a los primeros casos del brote. El hombre había muerto el 11 de abril a bordo del crucero y su esposa desembarcó posteriormente para viajar a Sudáfrica, donde falleció días después.
Recién el 2 de mayo las autoridades sanitarias confirmaron oficialmente el primer caso positivo de hantavirus relacionado con el barco.
Qué países están monitoreando contactos
Las tareas de rastreo ya alcanzan a varios países.
En Singapur, dos hombres que descendieron del barco fueron aislados y sometidos a estudios médicos tras regresar desde Sudáfrica.
En Sudáfrica, las autoridades intentan identificar a los pasajeros que viajaron el 25 de abril desde Santa Elena hacia Johannesburgo, vuelo en el que también se encontraba la pasajera holandesa infectada.
Francia confirmó que un ciudadano francés con “síntomas benignos” permanece aislado y bajo análisis tras haber sido identificado como contacto estrecho de esa mujer.
Además, en Países Bajos investigan el caso de una azafata que comenzó a presentar síntomas compatibles con hantavirus luego de haber tenido contacto con la pasajera holandesa en un avión.
Si ese contagio se confirma, sería el primer caso conocido fuera del entorno directo del crucero.
La OMS intenta contener el brote
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que el riesgo para la población general continúa siendo bajo, aunque reconoció que la situación exige vigilancia internacional.
“Creemos que este será un brote limitado si se implementan las medidas de salud pública”, afirmó el director de alertas y respuesta de la OMS, Abdirahman Mahamud.
Hasta el momento se confirmaron al menos cinco contagios vinculados al barco y tres muertes.
El crucero permanece bajo estrictas medidas sanitarias mientras se dirige hacia Canarias, donde se espera que arribe entre sábado y domingo.
La investigación apunta a la Patagonia
Las autoridades sanitarias sospechan que el brote pudo originarse antes de que el crucero partiera.
La investigación se concentra especialmente en Ushuaia, en el sur argentino, luego de que se conociera que la pareja holandesa había realizado un viaje de observación de aves por Argentina, Chile y Uruguay antes de embarcar.
Según la OMS, ambos visitaron zonas donde habita el roedor que transmite el virus de los Andes, la variante de hantavirus detectada en el crucero.
El Ministerio de Salud argentino confirmó que científicos del Instituto Malbrán viajarán “en los próximos días” a Ushuaia para analizar roedores en basurales y otras áreas de riesgo.
Chile, por su parte, descartó que el contagio se haya originado en su territorio.
El virus de los Andes y el temor a contagios entre personas
Las pruebas realizadas hasta ahora detectaron que el brote está vinculado al virus Andes, una variante sudamericana del hantavirus que puede transmitirse entre personas en determinadas condiciones.
Es el único hantavirus conocido con capacidad de contagio humano directo.
La enfermedad puede provocar síndrome pulmonar por hantavirus, una afección respiratoria grave y potencialmente mortal.
La OMS explicó que algunos pasajeros compartían camarotes y mantenían contacto extremadamente cercano, lo que podría haber facilitado la transmisión dentro del barco.
Actualmente no se registran nuevos síntomas entre los pasajeros y tripulantes que siguen a bordo del MV Hondius, según informó Oceanwide Expeditions.





