La misión Artemis II quedará incomunicada 50 minutos al cruzar el lado oculto de la Luna

Esta tarde, la tripulación tendrá desconexión total, pero tomarán imágenes de lugares únicos. Cómo será el vuelo y la distancia récord que alcanzarán.

El día más excitante llegó para los astronautas de la misión Artemis II de la NASA y para todos los científicos que esperan las imágenes del lado oculto de la Luna.

Es que hoy alrededor de las 18 horas EDT de Florida y 22 GMT (19 hs de Argentina, 17 de Colombia y Perú, 16 de México) la cápsula Orión, con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, se convertirá en la primera nave tripulada en más de 53 años en atravesar la región lunar invisible desde la Tierra, realizando observaciones directas y registrando imágenes de zonas nunca antes vistas por el ser humano.

El sexto día de vuelo marca el momento clave de la misión. La tripulación de Artemis II alcanzará el punto más cercano a la superficie lunar, a unos 6.500 kilómetros, mientras se encontrará también en el punto más alejado de la Tierra, a aproximadamente 402.000 kilómetros.

Este doble récord convertirá a la tripulación de esta misión espacial como los seres humanos que han viajado más lejos de su planeta de origen, superando el registro de la misión Apolo 13.

De acuerdo con los datos de la NASA, la distancia final dependerá del momento exacto del lanzamiento, lo que aporta un componente de incertidumbre científica y operativa.

Una travesía sin contacto y el valor científico de la observación directa

El momento más crítico de Artemis II se producirá durante los hasta 50 minutos en los que la nave permanecerá fuera de contacto por radio con el centro de control. Este periodo sin comunicación directa sirve como prueba fundamental para los sistemas de navegación y comunicación de la nave, un paso clave para la validación de tecnologías que serán esenciales en futuras misiones a la Luna y Marte.

Durante este intervalo, la tripulación registrará observaciones en tiempo real, anotando detalles y vinculando sus comentarios con las imágenes tomadas.

“Según el día en que ocurra el lanzamiento, cambiará mucho lo que veremos en la cara oculta de la Luna”, explicó Jeremy Hansen. “Si el despegue ocurre al principio de la ventana del lanzamiento, veremos un eclipse. Veremos el Sol ocultarse tras la Luna”, agregó.

La posibilidad de observar fenómenos como el polvo suspendido sobre la superficie lunar o la dinámica de las sombras en regiones inexploradas abrió nuevas preguntas científicas.

La tripulación destaca la visión completa de estructuras como la cuenca Orientale, un cráter gigante parcialmente visible desde la Tierra pero nunca registrado en su totalidad desde el espacio profundo. “Orientale es un enorme cráter en la cara oculta de la Luna. Con telescopios se puede ver el borde de este cráter, pero nadie lo ha visto completo en la cara oculta de la Luna”, explicó Hansen.

El sobrevuelo también permite a los astronautas observar y documentar el desplazamiento del polvo lunar, un fenómeno que la comunidad científica considera relevante para el diseño de futuras bases y misiones de exploración prolongada. Las imágenes y videos capturados serán analizados por equipos de la NASA y de instituciones asociadas, con el objetivo de comparar las observaciones humanas directas con los datos obtenidos por sondas automáticas y telescopios terrestres.