Liberan al sospechoso de haber atropellado al soldado voluntario en Santa Lucía

El caso de Santiago Recalde, joven de 22 años, oriundo de Formosa, expone con crudeza la desidia del sistema policial y judicial en la provincia de Corrientes. El 1 de enero, entre las 7:20 y 8:30 de la mañana, Santiago fue violentamente atropellado en la Ruta Provincial N°27, en jurisdicción de Santa Lucía.

El conductor no solo lo embistió, sino que huyó cobardemente, dejándolo tirado sobre el asfalto durante al menos 20 minutos, a su suerte, gravemente herido.

Hoy, Santiago lucha por su vida en el Hospital Escuela de Corrientes: entubado, con neumonía, en coma inducido por fármacos. Mientras tanto, el responsable duerme en su casa.

Tras cinco días de inacción absoluta, y solo luego de que el caso se hiciera viral, la Policía de Santa Lucía comenzó tardíamente a pedir cámaras de seguridad y a recorrer la zona del hecho.

De esas actuaciones surgió la identificación del acusado: Miguel Serrano, de nacionalidad boliviana, quien se declaró culpable del siniestro.

A pesar de la gravedad extrema del hecho —atropello, abandono de persona y riesgo de muerte—, la fiscal interviniente, María Eugenia Ballara, ordenó su liberación, decisión que provocó indignación, bronca e impotencia en la familia y en toda la comunidad.

Resulta inadmisible que quien atropelló, huyó y dejó moribundo a un joven de 22 años que servía a la Nación, hoy goce de plena libertad, mientras una familia entera se desmorona emocional y económicamente.

La madre de Santiago permanece en Corrientes capital desde el primer día, acompañando a su hijo gracias únicamente a la solidaridad de la gente, que acerca alimentos, ayuda económica y palabras de aliento.

La familia denuncia sentirse abandonada, vulnerada y desprotegida, y sostiene que sin presión social este caso jamás habría avanzado. Aun así, debieron recurrir a un abogado particular desde el 5 de enero, afrontando gastos imposibles para una familia trabajadora.

“Todo es plata. Y pareciera que sin plata no hay justicia. No puede ser que un asesino al volante esté libre mientras mi hermano pelea por vivir”, expresaron con dolor.

La familia de Santiago exige justicia, responsabilidades claras y que el caso no sea encubierto ni archivado. También pide a la sociedad no soltarles la mano y continuar con la cadena de oración por la salud del joven.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo al alias: perla2214, a nombre de Perla Deolinda Laviosa.

Este no es solo un accidente. Es abandono, es impunidad, y es una deuda moral del Estado con Santiago Recalde.