Caso Loan: Pericias complican a dos acusados y el “Americano” denuncia ataques en la cárcel

El perito forense ratificó rastros de olor del menor en vehículos del matrimonio Pérez-Caillava. Soria pidió la palabra, denunció agresiones y evitó responder preguntas.

El desarrollo del juicio oral y público por la desaparición del niño Loan Danilo Peña continúa revelando elementos de alto impacto probatorio durante las últimas audiencias celebradas en el Tribunal Oral Federal de Corrientes. En esta etapa del proceso, el debate incorporó declaraciones testimoniales de extrema relevancia científica y operativa que acorralan aún más a los principales imputados, al tiempo que se registraron momentos de fuerte tensión institucional con la inesperada intervención del procesado Nicolás “El Americano” Soria.

Entre los testimonios más destacados de las últimas jornadas sobresalió la exposición del veterinario y referente de odorología forense del Ministerio de Seguridad, Mario Rolando Rosillo, quien estuvo a cargo de las pericias sobre los vehículos secuestrados a Carlos Pérez y María Victoria Caillava. Con contundencia técnica ante los magistrados, el especialista ratificó la evidencia más contundente sobre el rumbo que le habrían dado al menor al confirmar que los perros adiestrados detectaron rastros fehacientes de olor humano de Loan en los asientos traseros tanto de la camioneta Ford Ranger como del automóvil Ford Ka.

Rosillo detalló que la s diligencias se concretaron el 16 de junio, tras ser convocado por las autoridades provinciales, y precisó que para llevar a cabo los cotejos solicitó la valiosa participación de equipos especializados provenientes de Salta, a cargo de Marilú Vázquez con dos canes, y del sargento primero Guillermo Gustavo Romero acompañado por el can Arandú.

El perito explicó ante el tribunal que la odorología forense utiliza gasas estériles para capturar huellas de olor humano, un método altamente confiable cuando se realiza dentro de las primeras horas posteriores al hecho, tal como ocurrió en este caso al ejecutarse dentro del margen de las 72 horas. No obstante, el experto reconoció las complejidades operativas del escenario al señalar que los rodados se encontraban en dependencias policiales bajo la órbita del entonces comisario Walter Maciel, sin contar con fajas ni precintos formales de seguridad, aunque aclaró que las llaves estaban retenidas en la comisaría.

La marcación pasiva —es decir, cuando el perro se sienta sobre el objetivo— se produjo de manera categórica sobre la camioneta Ranger y el Ford Ka, mientras que en las pericias realizadas sobre un Volkswagen Voyage los resultados fueron negativos. Este informe científico debilita drásticamente los argumentos exculpatorios esgrimidos por los dueños de los vehículos sobre supuestos traslados posteriores de familiares, consolidando la hipótesis de la fiscalía acerca del uso de los rodados en la maniobra de sustracción.

En paralelo, la duodécima y decimotercera audiencia del debate incorporaron las testimoniales de efectivos policiales, prefectos y vecinos que reconstruyeron el caos operativo de los primeros días y las contradicciones de los sospechosos.

Entre ellos declaró el oficial Silvio Oscar Acuña, quien detalló los movimientos registrados durante la madrugada de los rastrillajes iniciales y confirmó el impacto negativo que generó una falsa alarma sobre la supuesta aparición del niño, situación que provocó un cese momentáneo y desordenado en las tareas de búsqueda sobre el terreno.

En la misma línea, el vecino Santiago Fabián Maidana recordó cómo se enteró de la desaparición a través de las redes sociales y relató el momento de confusión colectiva generado cerca de la casa de la abuela Catalina cuando corrió el falso rumor del hallazgo de Loan. Asimismo, el prefecto Reinaldo Waldir Nake, exjefe de Prefectura en Goya, aportó detalles sobre el apoyo logístico brindado en la zona y advirtió sobre la “actitud hostil” demostrada por Nicolás Soria cuando se intentó notificar la orden judicial para que los menores que permanecían junto al autodenominado grupo de la Fundación Dupuy regresaran a sus hogares.

La ronda de declaraciones incluyó además al veterinario Ángel Fabián Duarte, ex empleador de Antonio Benítez, quien modificó parcialmente su versión anterior sobre la vestimenta que llevaba el imputado la tarde del 13 de junio de 2024, cuando se lo vio con una actitud errática solicitando una linterna bajo el pretexto de buscar a su sobrino.

“Rol de víctima”

Soria solicitó formalmente la palabra al tribunal para denunciar las precarias y peligrosas condiciones de detención que padece en la Unidad Penitenciaria Federal N° 7 de la ciudad de Resistencia donde en días posteriores al hecho, ingresó al recinto bajo fuertes medidas de seguridad y protagonizó un discurso en el que se negó terminantemente a responder las preguntas de la fiscalía y de la querella. “No es mi intención cumplir acá un rol de víctima. Considero que las únicas víctimas de este caso son Loan, la familia de Loan y los imputados, que son inocentes”, manifestó sin vacilar ante los jueces.