Mundial, Día del Padre y aguinaldo, el combo que le dio aire al consumo

Desde los supermercados y las casas de electrodomésticos coincidieron en que la combinación de la cita mundialista, el asado, los regalos para papá y el cobro del medio aguinaldo permitieron revertir parcialmente meses de ventas débiles.

Mientras las familias se preparan para reunirse frente al televisor para seguir alentando a la Selección Argentina, supermercados y casas de electrodomésticos encontraron en junio un alivio inesperado. La coincidencia entre el Mundial, el Día del Padre y el cobro del medio aguinaldo comenzó a reflejarse en las ventas luego de varios meses marcados por la prudencia del consumidor.

Tanto Ricardo Cáceres, referente supermercadista del Nordeste, como Juan Carlos Martínez, gerente de una cadena de electrodomésticos del microcentro capitalino, coincidieron, en diálogo con diario época, en el diagnóstico: junio muestra una mejora respecto de los meses anteriores, aunque todavía lejos de una recuperación plena.

Los consultados reconocieron que el movimiento comercial mejoró respecto de los primeros meses del año. No hablaron de una recuperación contundente ni de un boom de consumo, pero sí de una bocanada de aire en un semestre que estuvo marcado por la prudencia de los consumidores, la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento de muchos hogares.

La mejora se observa tanto en las góndolas como en los salones de venta. Mientras los supermercados registran una mayor demanda de carnes, bebidas, fiambres y productos asociados a reuniones familiares, los comercios de electrodomésticos destacan el crecimiento en la venta de televisores de gran tamaño, impulsados por quienes decidieron aprovechar el Mundial para renovar equipos o concretar compras postergadas.

La pelota y el “viejo”

Ricardo Cáceres, empresario supermercadista con presencia en las cuatro capitales del Nordeste argentino, consideró que la coincidencia de estos tres factores permitió revertir, al menos parcialmente, la tendencia negativa que predominó durante buena parte del semestre.

“El Mundial siempre ayuda a la venta porque este es un país netamente futbolero y además al tener el Día del Padre en medio podemos decir que junio permitirá un repunte, porque veníamos de meses muy cuesta arriba”, señaló.

Una visión similar tuvo Juan Carlos Martínez, gerente de una cadena de electrodomésticos emplazada en la peatonal Junín.

“Podemos decir que sí, lo transcurrido de junio se movió más de lo que veníamos manejando meses anteriores. Lógicamente le dio un incentivo el Mundial y la conjunción con el Día del Padre hicieron como un combo para este fin de semana. Mejoró un poco la demanda y eso es alentador”, resumió.

Combinación

En el comercio coinciden en que junio reunió una combinación difícil de repetir. Por un lado, el Mundial moviliza hábitos de consumo asociados a reuniones familiares y encuentros entre amigos. Por otro, el Día del Padre (que se celebra hoy) representa una de las fechas comerciales más importantes del calendario. A eso se sumó el cobro del medio aguinaldo, que aporta liquidez adicional a miles de trabajadores.

La conjunción de esos elementos permitió que muchos consumidores realicen gastos que venían postergando o incrementen compras vinculadas a celebraciones y encuentros familiares.

“Este es un mes en el que se percibe aguinaldo, así que lógicamente hay una inyección económica distinta”, explicó Martínez.

En los supermercados, el efecto también se percibe. Según Cáceres, el ingreso extra mejora las expectativas comerciales de una fecha tradicionalmente fuerte para el sector.

“Siempre es positivo que se abone el aguinaldo antes de una fecha tan importante”, afirmó.

El fenómeno tiene además un componente emocional. Los eventos deportivos de gran magnitud suelen generar un clima de entusiasmo que termina trasladándose a determinados hábitos de consumo. En esta ocasión, la buena actuación inicial de la Selección contribuyó a potenciar ese escenario en el que las “picadas”, los “choris” o el asado matizan reuniones frente al televisor.

Del carrito al televisor

Si el Mundial genera reuniones, también genera consumo. Y eso quedó reflejado en dos rubros que, a primera vista, parecen muy diferentes, pero que durante junio encontraron un mismo punto de contacto.

En los supermercados, los productos más demandados fueron aquellos asociados a encuentros familiares y reuniones para ver los partidos. Carnes, bebidas, fiambres, snacks y productos para picadas encabezaron las preferencias de los consumidores.

“Tenemos muchos clientes que hicieron reservas para el Día del Padre. Creemos que habrá buena demanda en carnes”, sostuvo Cáceres. En paralelo, los locales de electrodomésticos encontraron en los televisores a los grandes protagonistas del mes. “Hoy te puedo decir que la vedette de este Día del Padre fueron los televisores, principalmente las pantallas de alto tamaño”, afirmó Martínez.

La mayor demanda se concentró en equipos de 55 pulgadas en adelante, un segmento que combina calidad de imagen, tecnología y la experiencia de seguir eventos deportivos con mayor comodidad.

El rango de precios inicia en torno a los 780.000 u 800.000 pesos para los modelos de entrada y pueden superar los tres millones de pesos en las gamas más avanzadas.

“Hay una gran diversidad de modelos y precios. Gracias a Dios se le está dando rotación a ese tipo de productos”, añadió Juan Carlos.

La financiación volvió a ganar protagonismo

Otro elemento que explica parte de la recuperación comercial es la mayor oferta de financiación disponible para los consumidores.

Tras la desaparición de programas estatales como Ahora 12, fueron las entidades bancarias y los emisores de tarjetas quienes comenzaron a ofrecer nuevamente planes extensos de pago para incentivar las compras.

“Hoy el mercado financiero abrió un abanico importante de cuotas, tanto en créditos personales como con la tarjeta, y eso también da un poquito de respiro para que la gente pueda meterse en gastos”, explicó Martínez.

Según el empresario, algunas plataformas ya ofrecen financiamiento de hasta 18 e incluso 24 cuotas, una herramienta clave para sostener la demanda de bienes durables.

En los supermercados ocurre algo similar. La competencia entre cadenas impulsó promociones, descuentos especiales, reintegros bancarios y bonificaciones orientadas a captar consumidores cada vez más selectivos.

“Todos estamos haciendo promociones para poder vender más”, semblanteó a su turno Cáceres.

La agresividad comercial refleja una realidad compartida por prácticamente todos los sectores: vender sigue siendo difícil y cada compra requiere mayores esfuerzos de seducción.

Cambio en hábitos de consumo

Más allá de las mejores perspectivas de junio, los empresarios coinciden en que el comportamiento del consumidor actual es muy distinto al de años anteriores.

La cautela domina las decisiones de compra. Muchas familias llegan al cierre del semestre con compromisos financieros acumulados y con la necesidad de administrar cuidadosamente cada peso.

“El consumo en general sigue amesetado porque hay mucha gente que tiene comprometidos sus ingresos por dos o tres meses. Muchas familias contrajeron deudas a lo largo del semestre”, desarrolló Cáceres.

Esa situación se refleja especialmente en el consumo masivo. Las grandes compras mensuales dieron paso a adquisiciones más pequeñas y frecuentes.

“La gente cada vez está consumiendo menos. Ya no se compra para stockearse. Van dos o tres veces por semana al supermercado y llevan lo justo para el día”, describió.

En los bienes durables también se observa una actitud más reflexiva. Las compras existen, pero suelen estar asociadas a promociones, cuotas accesibles o momentos específicos que justifican el gasto.

Un semestre difícil que deja algunas señales positivas

A pocos días del cierre de la primera mitad del año, el balance sigue siendo moderado. Para Cáceres, la definición es contundente: fue un semestre “muy difícil”. La caída del consumo, la pérdida de capacidad de compra y la incertidumbre económica marcaron gran parte de los primeros seis meses.

Martínez, por su parte, observó una mejora leve respecto del año anterior. “Yo te diría que estamos entre un 4 y un 5 por ciento mejor que en igual etapa del año pasado. No hubo una gran diferencia”, sostuvo.

La diferencia entre ambas miradas refleja también las particularidades de cada sector. Mientras los supermercados dependen del consumo cotidiano y sienten rápidamente cualquier restricción presupuestaria de las familias, los electrodomésticos pueden beneficiarse más de la financiación y de eventos específicos que estimulan compras puntuales.

Sin embargo, ambos coinciden en una misma conclusión: junio logró romper una racha de varios meses complejos y devolvió algo de movimiento a la actividad comercial.

¿Y después de junio qué?

La incógnita para todo el arco comercial ahora pasa por saber cuánto durará el impulso alcanzado en junio. Una vez que terminen las promociones vinculadas al Día del Padre, que el efecto del aguinaldo se diluya y que el Mundial ingrese en su etapa final, el desafío para los mercantiles será sostener la recuperación en un contexto donde la prudencia continúa siendo la principal característica del consumidor argentino.

Por ahora, el fútbol, las reuniones familiares y un ingreso extra al bolsillo lograron lo que parecía difícil apenas unas semanas atrás: devolver algo de optimismo a comerciantes que atravesaron un primer semestre mucho más duro de lo esperado. ¿Se consolidará la tendencia o regresará el amesetamiento?